La historia detrás del nombre "Los hijos de Rubby" es realmente conmovedora y resalta el profundo legado que Rubby Pérez dejó en la música. Zulinka Pérez está llevando una carga emocional muy intensa al continuar con el legado de su padre y al mismo tiempo lidiar con las restricciones legales que les impiden usar el nombre soñado. Esta situación pone de manifiesto los desafíos que muchos artistas enfrentan, incluso después de la pérdida de un ser querido, especialmente en el mundo de la música, donde los nombres y las marcas son vitales.


Es admirable que Zulinka haya asumido la dirección de la orquesta de su padre. Sin duda, debe ser una tarea difícil, pero también es una forma hermosa de honrar la memoria de Rubby. La música tiene una manera especial de conectar a las personas y mantener vivas las memorias, y al seguir adelante con su carrera musical, Zulinka está perpetuando el espíritu de su padre.


El trágico incidente en el club Jet Set es otro recordatorio doloroso de lo frágil que puede ser la vida, y seguramente ha dejado una huella imborrable en aquellos que estaban cerca de Rubby. En este contexto, el deseo de Zulinka de poder utilizar el nombre "Los hijos de Rubby" refleja no solo un anhelo personal, sino también un deseo por mantener viva la esencia de lo que su padre representaba.


Esperemos que, con el tiempo y la bendición del Señor, puedan recibir la autorización para usar ese nombre significativo. Sería un homenaje maravilloso a Rubby Pérez y a su legado musical, además de una oportunidad para que la nueva generación continúe su trabajo y su mensaje. La música de Rubby sigue viva en los corazones de muchos, y Zulinka al frente quizás sea el camino para que esa conexión perdure.